Buenos, sí, eso es lo que dice la Biblia. Que tenemos que ser buenos y ayudar a nuestro prójimo, y todo eso que dicen que dice la Biblia, porque yo no me la he leído y no sé si voy a hacerlo. Tal vez sí, porque dicen que si sabes como interpretarla puedes encontrar respuestas a todo lo que te plantees acerca de la vida, y todo ese rollo. Y yo tengo una pregunta. Y estoy segura de que todo el mundo reflexiona sobre ello antes o después. Y yo reflexioné mucho antes, y reflexioné tanto que he dado con una respuesta satisfactoria, al menos para mí. Y tiene que ver con la Biblia, sí, de ahí la introducción. Y ahí va la pregunta: Si Dios es todopoderoso, ¿por qué permite que exista el mal? Decepcionante, ¿verdad? Si, seguro que esperabas algo más interesante. Pues a mí me parece lo bastante interesante como para dedicarle una entrada. Durante mucho tiempo la cuestión me pareció sólo un interrogante más sin repuesta. Hasta que la luz me iluminó. No, eso suena mal, y además no tiene sentido. En fin, que la bombillita se me encendió una noche, cuando estaba pensando en una historia que estoy escribiendo desde hace bastante tiempo. A veces me pongo a desarrollar ideas y después las escribo. Pues bien, mientras pensaba en la historia, se me ocurrió una conversación entre dos personajes, en la cual salía lo que escribiré un poco más adelante. En fin, que lo que quería decir era que lo que en un principio parecía no tener respuesta, en un final la tuvo. Y fui yo quien la descubrió. Y como siempre, me enrollo demasiado y hago que una cosa bastante insignificante parezca interesantísima, y después decepciona. Igual que antes. Y la respuesta es: Dios NO es todopoderoso. No, no puede ser todopoderoso, porque si lo fuera prohibiría el mal. Pero no puede. No, no puede prohibir el mal, y entonces el pobrecillo (¿pobrecillo?) tiene que escribir todo eso acerca de los pecados en la Sagrada Biblia, por una simple razón: Para que una cosa sea de una manera, tiene que haber otra cosa que sea exactamente lo contrario. No lo has entendido, ¿verdad? Vale, no pasa nada, pondré un ejemplo: Para que algo pueda ser divertido, tiene que haber algo aburrido. ¿Tampoco lo entiendes? Pues me refiero a la comparación. Porque para que una cosa te parezca luminosa, tiene que existir la oscuridad. Porque todas las cualidades tienen su contrario. Y, aunque me hayan dicho que la oscuridad es la ausencia de luz, yo no me lo creo. Más bien la luz es la falta de oscuridad. Porque, y con esto desmiento lo que he dicho más arriba acerca de que no me he leído la biblia, en la biblia pone “Y entonces se hizo la luz”, por tanto esto quiere decir que antes de haber luz había oscuridad. Y como me pasa siempre, me he desviado del tema principal, así que voy a aclararlo: Dios no puede hacer que desaparezca el MAL porque entonces también desaparecería el BIEN, o por lo menos el concepto. En fin, espero que hayas comprendido mi razonamiento, y que te haya servido de ayuda para resolver un dilema que lleva intrigando a la humanidad por lo menos dos mil años. Si me he enrollado demasiado en vez de ir directamente al grano, se supone que era para crear suspense, pero como no soy Agatha Christie, pues no se me da tan bien. PD: no estoy en contra de Dios, si eso es lo que os ha hecho pensar este post, simplemente se me ocurrió y me pareció interesante compartirlo